Si dudas por quién votar, no votes por el menos peor

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Por Isaías Plascencia

Artículo publicado en Uniradio Informa y CiudadTijuana

¿Votar por el menos peor?

Ante la proximidad de la jornada electoral del 5 de junio en Tijuana y en el resto de Baja California, el fantasma no del abstencionismo, sino el de la duda mantiene en la incertidumbre a cientos o miles de ciudadanos para decidir por quién votar.

Por primera vez los tijuanenses tendrán la oportunidad de elegir a un candidato como “el bueno” para convertirse en el siguiente alcalde, pero la elección es además en esta ocasión, más que complicada, dado que no se trata de inclinarse tan sólo por A, B o C, pues son doce opciones, tan diferentes, como parecidas.

Cuando aquel que pretende hacer válido su sufragio y con ello refrendar su lado democrático, además de la responsabilidad social que conlleva su acción, se enfrenta a tan compleja situación no le queda más que dos vías, anular o votar por el menos peor.

Más de uno cuando es abordado con la pregunta “¿por quién votará?”, después de ofrecer una serie de argumentos, críticas y observaciones como todo un diplomático, pero sin decir de manera concreta quién es su gallo, gallina o pollo, termina por responder “votaré por el menos peor”.

Se trata de una forma amable, abierta y hasta desesperada para algunos para escapar del interrogatorio y las miradas prejuiciosas de aquellos que aseguran saber quién será el lleve a Tijuana ahora sí al camino de la modernidad, el que dé el cambio esperado desde hace décadas, el que no robará, el que sí sabe cómo hacer las cosas.

Votar por el menos peor, es tan erróneo, insalubre y mediocre como hacerlo a cambio de dinero, despensas o una simple sonrisa del político que en tiempo de campañas busca cuanto apoyo esté a su alcance.

Si se ha decidido hacer eso, mejor es todavía anular el voto a manera de protesta y reclamo, un derecho, una forma libre de expresión, pero lo ideal, es entrar a la realidad y asumir el control desde el sufragio, pero que esta alternativa no se dé por flojera, olvido, prepotencia o mediocridad y perderse entonces en el abstencionismo, un mal fantasmagórico y corrosivo que beneficia sólo a quienes tienen la “ventaja” del llamado “voto duro”, mínimo pero suficiente para ganar.

El engañoso “voto útil”

Tampoco se trata de marcar la boleta a favor de los candidatos y partidos punteros, por aquello del llamado “voto útil”, pues eso es más un acto egoísta del que lo promueve, engañoso y traicionero.

El verdadero voto útil, es el que por convicción emitas por cualquiera de los doce contendientes por la alcaldía o alguno de las decenas de aspirantes a una diputación, pero el llegar a tan contundente e histórica decisión, será necesario analizar en la medida de lo posible las propuestas, actitudes e historial tanto del que quiere llegar a ser, como del partido o grupo que lo impulsa y anima a eso, por aquello de la “cola” propensa a pisarse.

Más útil será que al saber el resultado después de la jornada electoral, sea favorable o no para el “votado”, se decida involucrarse como ciudadano en lo que haga el candidato ganador ya como funcionario público, seguirle los pasos y vigilarlo en todas sus acciones, hasta lograr que cumpla con sus promesas.

Pero si perdió, también habrá valido la pena haberle brindado el apoyo si se da la posibilidad de acercarse al partido para fortalecer la estructura política con la mira en la siguiente elección, pues ya viene el cambio de gobernador, diputados federales, senadores y hasta del presidente de la república.

No obstante, la mejor manera de ser buen ciudadano, crítico, responsable, proactivo y propositivo, sin importar quien gane, es el hacer uso de los programas, servicios y espacios públicos municipales, estatales y federales, de tal forma que eso se convierta en evidencia de que hay gente en calidad de observador permanente, por lo que no se podrán ocultar con facilidad las acciones malintencionadas de los servidores gubernamentales.

La veda

Tijuana inicia una veda electoral, en la que por unos días y mucha horas, los candidatos no podrán promoverse, ni buscar el voto, algo que estará bajo la lupa de la FEPADE y el IEEBC, además del INE, por lo que será, en teoría y práctica, un relativo momento para la reflexión y así como a manera de acto de iluminación invertida, para decidir si se vota o no, pero en particular por quién en caso de hacerlo, sin caer en aquello del “menos peor”.

Los medios

Si se está en la indecisión, pero se quiere votar y bien, vale la pena consultar, leer, ver y escuchar lo que sea o haya sido publicado en las más de cien alternativas de medios de comunicación en Tijuana y en la entidad. Después de eso, decida, pues el verdadero “voto útil”, es el que cada uno otorgue sin presión, temor o compromiso.

Isaias-PlascenciaSobre Isaías Plascencia

* El autor es director de CiudadTijuana y grado mx, licenciado en Administración de Empresas y en Periodismo, así como miembro del Colegio de Comunicólogos de Baja California (ColComBC) y de la Canaco Tijuana.

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